31.3.10

La rareza de Hoy.



Tuve todo el día la extraña sensación de querer salir corriendo lejos, me vi de repente en un lugar extraño, con gente a la que no conocía y el nerviosismo a flor de piel. Hace tanto no me pasaba que creía que el corazón se me iba a salir por la boca dando saltitos por el pasillo de la sala, el estómago hecho un nudo y las manos sudorosas por la presión auto-infringida. De repente me detecto loca, de atar, de las que no tienen remedio. Y es que sinceramente no me explico porque razón aparente dejaría todo tirado y saldría gritando que estoy loca y que no aguanto más. Sin zapatos por supuesto.


Más tarde.


Se sienta frente a mi (rodeados de gente, miles de murmullos), me mira (a los ojos como siempre). Se cortó el pelo; lo miró y siento que es otra persona, una que no conozco. Me asusta no conocerlo... Me gusta cuando sé quien es, que va a decir y que me trae la calma en los momentos en que nada lo esta. Es mi perfecta serenidad y ni lo imagina. He tratado tantas veces de decirle. No puedo. Ya no sé quien es, ni menos quien soy yo. Me deje, hace meses que creo abandone a la real yo. La deje en enero, con los pies tocando la textura del pasto y acariciando el sol, llena de bronceador y un libro con un nombre que me dejo en ascuas....




Invisible.