2.8.10

Happiness


Hay una cosa que pensaba mientras viajaba en un bus desde la playa a santiago: Me gustan las risas. Me contagian y hacen que me vibre algo adentro, son estremecedoras y mi estómago duele sólo por el hecho de que han durado mucho. Jamás me había puesto a pensar en que cosas de la vida me gustan realmente o si era o no feliz hasta que sentí que lo era. Tengo claro que no es un estado, es una cosa que sucede y que no se trata sólo de reírse, sino que es más como la capacidad de ver más allá de las cosas que creemos "atroces". Hay un millón de cosas que me molestan, miles que no tolero, una gran cantidad que me hacen sentirme como si en el mundo no hubiera lugar para mi y una menor dosis que me hace llorar de verdad y no por sentimentalismo, pero en el fondo sé que soy una persona feliz aunque tenga esos momentos en lo que quiero que la tierra me trague y la gente no pregunte por mi. 

Llego a pensar que me la paso mucho tiempo analizándome, preguntándome si esta bien o si no. Lo cierto es que debería dejar de pensar taaanto en todo y dejarlo pasar...