6.4.13




No hay problema con querer entregar hasta la parte más ínfima de nosotros; y tampoco hay drama con creer que nos desintegraremos y rearmaremos con tanto amor; menos hay inconveniente en querer que la otra persona se sienta la más feliz y cómoda del planeta cuando esta con uno.

No, no hay problema con querer y hasta amar a alguien en niveles insospechados. No, ese no es el problema.

El problema esta cuando ese amor te duele, te fulmina en dolor, no te deja dormir, y hace que un sábado despiertes a las 9 a.m. de pura pena que no te deja ni dormir. Que hace que se te corra el maquillaje y se te corte el cuerpo de puros sentimientos de saber que el mundo ya dejo de girar en su órbita más feliz.

No quiero seguir así, no estoy hecha para aceptar que otra persona me haga sufrir, si ya conmigo y mis propios odios es suficiente.