24.4.13



Hay un punto en el que todo es oscuro, en el que no sé si es la luz que está apagada y no entra un sólo rayo de luz, o soy yo que tengo los ojos tan cerrados, tan apretados que me duelen los parpados y las lágrimas ruedan sin control y me mojan los oídos.
Deben ser algo así como las 2 o 3 a.m.: no veo nada, pero lloro sin control y soy presa de un pánico y unas convulsiones que no sentía hace mucho. Me abrazas y sé que no es un abrazo común, es algo más, algo así como miedo de que salga corriendo y no quiera volver... pero no iré a ninguna parte y (obviamente) no lo tienes para nada claro.
Sé que esto es algo así como un punto de inflexión, en el que o hacemos un cambio, o simplemente nos perdemos en medio de una bruma que nos va terminar enfriando.