24.11.11



Bien, estas son las cosas: hay una parte de mi que se mantiene alerta, detectando hasta el menor movimiento y tratando de ocultar el nerviosismo y temor que se aloja en todas partes; y hay otra parte que está tratando de ver más allá, que intenta recordar cómo era todo antes y como se supone que tendría que ser todo ahora.

El punto intermedio está cargado de una emocionalidad totalmente quebrantable, que no logra ver con claridad hacia ningún lado y que definitivamente no tiene idea cual es el camino que se tiene que tomar en estos casos. Estoy tan asustada que he levantado un muro enorme a mí alrededor que es impenetrable y que no tiene ganas de desarmarse jamás.

Sé que no hay forma de retroceder ni menos de recuperar todo lo que había, pero quizás…

A veces me cuesta dilucidar bien hacia donde voy a ir a parar con esta decisión que estoy tomando.