17.2.16



Y es como si me hubiera quedado vacía, como si alguien hubiese dado vuelta la bolsa que lo contenía todo y ya no quedará nada; todo esparcido por el piso. Es como si estuviera en el punto cero, el punto mismo que marca el final y el comienzo, justo en ese orden. No hay nada pendiente hacia atrás, y hacia adelante no veo nada claro. A veces creo que el viaje me hizo despojarme de todo lo que llevaba encima, que deje mis temores en un bosque a 20.000 km de altura, y que se quedo todo esparcido allá lejos, entre el musgo y las piedras enormes. Abandoné a alguien allí, a alguien quien ya no quería seguir siendo más...