15.11.12



Siento una bruma sobre mi cabeza, que a veces se aclara, se despeja y logro descifrar un par de cosas sin volverme loca; y otras se intensifica, es densa y me impide caminar incluso. Justo como ahora que siento que no lo logro, que estoy estancada, varada en un espacio muerto, tiempo que es infértil e inútil, en el que me siento desolada, como si el viento me golpeara con una fuerza abismal y yo aun quieta sin tener ni el más mínimo instinto de resguardo, como si quisiera ser arrojada en muchas direcciones, como si quisiera ser herida, como si estuviera dispuesta a romperme en los bordes, a quedar desprotegida: dispuesta cien por ciento a los daños.
¿Cómo es qué las cosas son capaces de cambiar tanto en un par de días?, ¿cómo es qué me sentía tan completa y armada el fin de semana, y hoy soy un desastre, con las piezas revueltas y totalmente perdida?

No puedo depender de ti, de lo bien que estoy cuando estás conmigo, y lo desequilibrada que me siento cuando no estás. Es enfermizo y no me gusta. He vivido siempre sin depender de los afectos... no comprendo porque ahora es tan distinta mi manera de sentir...