17.3.11



Una cosa sucedió hace dos día mientras viajaba con mi mamá en micro...
Una pareja subió -sin pagar- con un niño de alrededor de dos años de edad. Ella: drogada, ebria y de apariencia agresiva e impulsiva; se veía joven, probablemente unos años más que yo o incluso podría haber tenido mis mismos 22 años, pero el alcohol y las drogas habían ocasionado (aparentemente) que su cuerpo envejeciera de manera sistemática, no lo sé.
Él: me cuesta definirlo, era de esas personas… me parecía que podría robarle a cada una de los que íbamos en el bus, pero eso es un prejuicio y quizás sea o no sea.
El hecho fue que comenzaron a discutir, se gritaban como si estuviesen en su casa (y no es como si les importara mucho), garabatos y algunas palabras que no supe descifrar por la manera en la que hablaban: “Flaytes”, eso eran.
En un momento, en que yo tiritaba (no sé porque), mi mamá me susurró al oído: “Que pena ese pobre bebe”. Allí caí en la cuanta que sólo me había preocupado de la ridícula discusión que estas personas tenían y no en su pequeño hijo que iba sobre la base de los asientos. El corazón se me encogió y me dolió. Tenía una melena clara hasta los hombros y la nariz sucia… En un determinado momento le grito al que creo que era su padre: “cochino culiao”.

Pensé en su futuro, en cómo sería dentro de 4 o 5 años, y que con ese riesgo tenía pocas posibilidades de no ser un delincuente drogadicto como su madre. Sentí varias cosas después de que me bajé de la micro y asimilé lo que sucedió.

¿Qué me queda por hacer?, ¿de qué manera puedes evitar algo que parece inminente?


Más que temor o pena, me sentí estúpida e inútil… ¿Qué cosas estaba haciendo por cambiar el futuro de esas pequeñas personitas en riesgo?



Sólo parece que me miro la nariz el día completo; me fijo en que si me gusta lo que veo cuando me miro en el espejo o en si me aborrezco, me preocupo de la ropa y el maquillaje, de las pinturas de uña y las cremas del pelo. Me preocupo de la banalidad en lugar de ocupar algo de mi tiempo en cambiar eso que me molesta tanto…