12.12.11
29.8.11
La cobardía me persigue como la mala suerte: como mi karma personal, como mi marca propia... como mi característica más nítida.
Mi cobardía es única: no tiene enemigos ni alter-ego.
Es brutal, despiadada e independiente.
No se va nunca ni aunque tengas unas ganas feroces de echarla con todos sus implementos de tortura.
Me quiere con ella para siempre, pegada a mi vida como un parásito insaciable y aniquilante.
Mi cobardía esta aquí, me acecha, me duerme, me pinta de color rojo la cara y me empuja al ridículo.
La cobardía me hace quedarme atrás, no ser capaz ni de hablar-le y mucho menos de un día ser valiente y decir algo cuerdo y real...
25.8.11
19.8.11
16.7.11
Suerte.
Menos mal que sucedió cuando sólo puedo sentir asombro, cuando un hecho como este sólo puede rozarme y no dejarme knockout como habría pasado hace unos años. Menos mal que paso ahora cuando soy casi inmune, cuando algo como esto sólo me provoca escalofríos y un sin fin de preguntas que nunca nadie va a saber responderme...
Menos mal que ya no te veo como antes, y que no te tengo un cariño que sobrepasa cualquier límite humano; Menos mal que no siento nada y que puedo asumir cada cosa según como es. Al fin y al cabo, cada cosa sucede por algo y en cada decisión va implícita una serie de consecuencias que tarde o temprano tendremos que asumir.
Suerte (una que no tengo) que fue justo ahora.
14.7.11
26.6.11
Nunca pensé que la explicación más coherente a mi alza y baja de estados, a mis tendencias depresivas y a veces suicidas, y a mi constante recriminación; fueran así como a así a mi exceso de andrógenos en el cuerpo: la ciencia sin duda que tiene una explicación para todo, incluso para mi falta de mi tuercas y mi sinsentido.
Gracias; porque por una vez en la vida, un especialista me respondió con algo total y completamente comprobable.
20.6.11
6.6.11
Ojalá que esta lluvia que cae sin parar, me limpiara de la misma manera en la que limpia el cielo contaminado sobre nuestras cabezas. Ojala que mañana amanezca igual de despejada y fría que la ciudad después de un día de chubascos imparables. Ojala que esto que siento se vaya con todos esos milímetros de agua caída que dejarán a Santiago empapado y respirable.
Ojalá.
29.5.11
18.5.11
Nothing is Enough.
Hay tiempos vacíos… de todo o de nada.
Hay pausas eternas y desoladas.
Hay espacios: blancos, negros y algunos grises.
Hay días, noches, inviernos, meses y años.
Y hay una época; siempre una temporada en la que nada -nada de nada- es suficiente (nothing is enough): Suficiente para luchar, para creer, para mantenerme de pie en la línea total de la vida y la constante respiración.
Juego sucio, tengo cartas de más y a veces de menos. Hago trampas y creo que gano, pero en verdad es un fiasco, todo ha sido una completa estafa a mí misma.
Me digo que no pasa nada, que va todo como deber ir, que el destino es así: predeterminado y constante, que no se equivoca en darme las cosas que me da. Pero después uso mi capacidad y me doy cuenta del engaño: No hay destino cuando no nos queremos hacer uno… y yo, definitivamente no me estoy construyendo uno, sólo estoy tratando de respirar y contándome a mí misma una historia de cuan perfecto y estable esta todo.
ERROR.
El destino no existe (no para mí); lo que sea que mueva todo eso que va a mí alrededor es, porque el mundo no se detiene para que pueda o no explicar cómo no haciendo nada, sucedan acontecimientos de una forma u otra. El punto es simple: estoy en un tiempo muerto, asesinado por mi misma para ser exactos. Tiempo infértil, desechable, odiable y por supuesto –como es la ley de mi vida- absolutamente no reembolsable.
28.4.11
6.4.11
Extraño es el mirar a la gente a la cara, saber que tienes con ellas una historia previa, pero aun así la falsedad de todo te recuerda que ni por toda la educación del mundo, eres capaz de decir: hola. No es por el miedo, es por la pena que da recordar cosas que no valen tanto la pena como ME gustaba creer.
Que tonta.
24.3.11
15.3.11
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