29.5.13




Todos dicen que hay que rezar, que hay que tener fe, que sólo Dios sabe, que esta en sus manos, que a él hay que encomendarse y pedirle... 
Si no lo hice hace casi 8 años cuando estabas grave y nadie quería contarme nada... no voy a hacerlo ahora cuando lo único que me queda en el mundo es desear que descanses (aquí entre nosotros o más allá, no sé donde sea eso...), que te encuentres cómodo, que no tengas ganas de darte por vencido y partir, que te quieras quedar en esta vida luchando.

Me da la impresión -y hace tiempo que es así- que quieres partir, y que yo menos que nadie puede decidir lo contrario. Me duele hasta de pensarlo pero sé que no tengo ninguna opinión sobre en lo que a tu decisión se refiere... porque ya has sufrido suficiente, porque estas pagando esas culpas que no te corresponden.
Te amo porque has sido el mejor en el lugar que ocupas en mi vida, porque me has enseñado se rigor, de orden, de cariño y de que hay que leer para opinar, para ser inteligente, para saber como tu sabes.

Quiero creer que no vas a estar enojado con las decisiones que los otros han tomado, pero me cuesta y es por esa misma razón que (aunque quizás no debería) necesito dejarte partir en paz.
Quiero también que el tiempo me responda si estoy en lo correcto y los demás se equivocan, y también quiero quedarme para siempre con tu imagen joven, fuerte, arriba de una bicicleta, con las manos gorditas, con la vida llena, con el corazón fuerte.





No voy a rezar... ya no lo hice, es algo en lo que no creo, en lo que abandoné hace 8 años... Lo que no me ayudo nunca antes.




23.5.13

Sin Poemas



A partir de hoy,
voy a amarte con silencios,
provocando ausencias
e inventando distancias;
Desde hoy voy a amarte sin poemas,
con muy pocas acciones
y escasas palabras...
a partir de hoy voy a amarte así,
como tú me amas.



21.5.13



No importa que estemos en la misma cama.... El espacio sideral entre nosotros es ya enorme.



24.4.13



Hay un punto en el que todo es oscuro, en el que no sé si es la luz que está apagada y no entra un sólo rayo de luz, o soy yo que tengo los ojos tan cerrados, tan apretados que me duelen los parpados y las lágrimas ruedan sin control y me mojan los oídos.
Deben ser algo así como las 2 o 3 a.m.: no veo nada, pero lloro sin control y soy presa de un pánico y unas convulsiones que no sentía hace mucho. Me abrazas y sé que no es un abrazo común, es algo más, algo así como miedo de que salga corriendo y no quiera volver... pero no iré a ninguna parte y (obviamente) no lo tienes para nada claro.
Sé que esto es algo así como un punto de inflexión, en el que o hacemos un cambio, o simplemente nos perdemos en medio de una bruma que nos va terminar enfriando.



12.4.13



Eres mi casa, mi hogar, el lugar en el que siento que pertenezco, que no puedo ser más autentica... más yo. Pero a veces eres daño inminente, la canalización de mis miedos, el punto en el que parto de cero y me trato de reinventar... al momento en convertirte en eso, exijo lo que no debería exigir, espero lo que no debería esperar y entonces te proyecto en algo que no llegará, porque te invento como lo que no eres, como lo que quiero que seas, pero que no implica que llegarás a ser algún día... y me deshago, me frustro y no quiero seguir...



6.4.13




No hay problema con querer entregar hasta la parte más ínfima de nosotros; y tampoco hay drama con creer que nos desintegraremos y rearmaremos con tanto amor; menos hay inconveniente en querer que la otra persona se sienta la más feliz y cómoda del planeta cuando esta con uno.

No, no hay problema con querer y hasta amar a alguien en niveles insospechados. No, ese no es el problema.

El problema esta cuando ese amor te duele, te fulmina en dolor, no te deja dormir, y hace que un sábado despiertes a las 9 a.m. de pura pena que no te deja ni dormir. Que hace que se te corra el maquillaje y se te corte el cuerpo de puros sentimientos de saber que el mundo ya dejo de girar en su órbita más feliz.

No quiero seguir así, no estoy hecha para aceptar que otra persona me haga sufrir, si ya conmigo y mis propios odios es suficiente.




4.4.13




{Esto llega a ser tan profundo, llega a quemar tanto, a matar tanto, a doler tanto.

que difícil que puede ser llegar a amar a alguien...}




17.2.13



Por primera vez después de casi  6 meses ha vuelto a las malas prácticas: Daños inminentes, dolor desmedido, perderlo todo, quedarse sin nada: Sola ella y su infierno personal. 
Necesita quizás algo de lo que poder sostenerse, y no hay absolutamente nada a lo que aferrarse cuando en su propio estado demencial cree va a desbarrancar. Herirse en partes inexistentes, no morir... nunca muere.





25.1.13



1 barra completa de chocolate, 2 cajas de zapatos y  ropa interior nueva no sirven de nada si eres incapaz de llorar la pena que te intoxica y te impide disipar la horrible bruma que  se posa impávida sobre el millón y medio de cosas que no eres capaz de dejar ir por miedo a perderlo todo.





21.1.13



Que difícil explicar como es que de pronto todo se nubla, se mueren los signos vitales y la realidad no es más que un inmundo momento del cual me encantaría desaparecer

13.12.12




Trato de redactar una "disculpa", quizás decir que lo he pensado y no es lo que quería decir que tampoco fue la forma, pero nunca he sido buena para dar el primer paso, comenzar yo primero, solucionar algo cuando a veces creo que ya no tiene sentido: hay un exceso interminable de daños que quizás ya nadie quiere comenzar a recomponer, ¿no?
He sido siempre o blanca o negra... más negra que blanca. Para mi no hay tonos, nada de términos medios, de grises, de tal vez, de quizás, de segundas oportunidades. Siempre ha habido un punto de inflexión que lo quiebra todo y el futuro se disuelve como el azúcar en una taza de té hirviendo. Y es por esa misma razón que el asunto de que "las segundas partes nunca son buenas" tiene mucho y poco de cierto...
Algo ha cambiado... no significa que me haya hecho más grande ni que este más madura, y que oh! el tiempo me ha hecho recapacitar, no nada de eso... lo que ha pasado es que desde el inicio nunca estuve muy segura, que quizás siempre di el paso equivocado y que probablemente un mail no cambie nada, pero necesito hacerlo por el simple hecho de que un día voy a arrepentirme mucho de no haber cambiado infimamente las cosas.





15.11.12



Siento una bruma sobre mi cabeza, que a veces se aclara, se despeja y logro descifrar un par de cosas sin volverme loca; y otras se intensifica, es densa y me impide caminar incluso. Justo como ahora que siento que no lo logro, que estoy estancada, varada en un espacio muerto, tiempo que es infértil e inútil, en el que me siento desolada, como si el viento me golpeara con una fuerza abismal y yo aun quieta sin tener ni el más mínimo instinto de resguardo, como si quisiera ser arrojada en muchas direcciones, como si quisiera ser herida, como si estuviera dispuesta a romperme en los bordes, a quedar desprotegida: dispuesta cien por ciento a los daños.
¿Cómo es qué las cosas son capaces de cambiar tanto en un par de días?, ¿cómo es qué me sentía tan completa y armada el fin de semana, y hoy soy un desastre, con las piezas revueltas y totalmente perdida?

No puedo depender de ti, de lo bien que estoy cuando estás conmigo, y lo desequilibrada que me siento cuando no estás. Es enfermizo y no me gusta. He vivido siempre sin depender de los afectos... no comprendo porque ahora es tan distinta mi manera de sentir...





14.11.12




No sé porque, pero tengo ganas de enterrarme, y no salir a la superficie, no pensar, no respirar.
Taparme hasta no saber nada, hasta perder el conocimiento, hasta la nada misma.




12.11.12



Mientras más te beso, te abrazo, te toco, te siento y me apego a ti en la cama, y busco el espacio tibio en el que duermes; mientras más me hablas, más me escuchas, más te ríes; más me siento entera, sin cortes ni daños, pegada de a poco, a paso extremadamente lento, a salvo en tu lado... no así en el mío. Me deshago y exploto internamente, porque es algo nuevo, casi súbito, casi demencial a veces, casi increíble otras.

Es pánico lo que siento, miedo de quererte tanto que un día no existas y yo tampoco quiera existir. Terror que me impida ver, racionalizar, que me vuelva loca de nuevo, que no quiera intentar y que sabotee todo lo bueno... otra vez.

Eres eso que yo necesito, que me hace falta para volver a ser yo, para ser consciente de que no he dejado de sentir.